Requisitos para encontrar pareja ¿Tenés una lista?

Saben, anteriormente les había contado que empecé a salir con muchachos entre los 17 y 18 años. A los 17 entré a la universidad, entonces más bien, aunque seguía siendo una niña, en comparación a otras chicas, estaba “atrasada”.


A mi esposo lo conocí unos meses antes de cumplir 30, así que podría decir que aproximadamente por 12 o 13 años estuve saliendo con chicos.


Recuerdo que mi primer novio, en algún momento hizo un comentario de cómo sería vivir juntos, y yo ¡WHAT!, apenas tenía como 18 o 19 años, jamás nunca en la vida!


Mi segundo novio, tenía casa propia y económicamente parecía estar estable, y también llegó a hacer un comentario de tener una vida juntos, a lo cual yo seguramente no dije nada, pero en mi cabeza fue como: ehhhh no!!, apenas tengo 21 años, además con la casa decorada a su estilo, una vida hecha y su forma de ser, yo me hubiera convertido en un adorno más.


Mi tercer novio, era ateo, fue muy raro porque el día que comenzamos a ser novios, el me dijo que lo de ser ateo no iba a cambiar y yo me pegué una llorada porque recuerdo que desde el primer día, sabía que esa relación no iba a funcionar, ni iba para ningún lado. Y así fue, duramos como tres meses bien estirados, porque la relación no daba para más. Y aún así, muchas de nuestras conversaciones eran sobre el dilema de ¿cómo sería tener un futuro juntos teniendo una diferencia tan grande como lo es el tema de la fe?


En ese momento, yo tenía 25 años y la idea de compartir mi vida con alguien seguía siendo extraña en mi cabeza, pero aún así con este chico definitivamente no me veía.



Pero al punto que voy contándoles todo esto, es que al principio yo no estaba buscando compromisos a largo plazo, algo más serio, ni ningún plan a futuro, más bien, estar con alguien era más por compañía, y pasarla bonito.


Sin embargo a mis 25 años y después de terminar con mi novio ateo, me puse a filosofar y pensé:


¿Y si en la siguiente relación que tenga, me enamoró de verdad y me quiero casar, pero esa persona no es afín a mis creencias, mi fe, mis valores y mi forma de pensar?



Y bueno, dándole vueltas a eso, en mi cabeza empecé a analizar qué era lo que yo quería en una relación y una pareja seria.


Entonces, cada vez que salía con alguien, analizaba todo un poquito más y apenas podía preguntaba si creía en Dios o no. En ese entonces no es que yo fuera súper devota o religiosa, y tenía años de no ir a la iglesia. Pero nací y crecí en una fe cristiana Bautista, y todo lo que aprendí y todo en lo que creo, no era algo que estuviera dispuesta a cambiar de la noche a la mañana por un amor.


En el camino me topé con otros ateos, otros que querían ser judíos, otros cristianos pero con prácticas diferentes a las mías, otros que decían que si creían en Dios pero se negaban rotundamente a ir a una iglesia, y otros que decían ser agnósticos. (les juro que esa palabra todavía me confunde un poco)



Y lo de la fe era solo el primer filtro, luego tenía que analizar si era muy fiestero, si le gustaba tomar mucho, si fumaba como chimenea o de vez en cuando, si usaba drogas, si era muy bailarín, si era machista, si realmente era heterosexual, si era trabajador o medio vago, si era ordenado, si era medio tacaño, si me hacía reír o era aburridísimo, si podía mantener el ritmo de mi conversación, si era inteligente, si era educado, si estaba realmente soltero y si quería tener hijos en el futuro.


Ufff una súper listota, pero todas estas cosas y más, eran importantes para mí, así podía salir con alguien solo para pasarla bien, teniendo claro que no era una persona afín como pareja o podía sentirme más libre para enamorarme.



Y eso que dicen que uno no controla de quien se enamora, es mentira. Una sabe con quién se está metiendo desde el principio, una sabe que hay cosas que no le gustan o comportamientos extraños que dejamos pasar y cerramos los ojos para no ver.


Una puede distinguir comportamientos machistas, agresores, alcoholismo, drogadiccion, vicios y hasta si el hombre tiene otra mujer por ahí.


Solo que a veces las mujeres cerramos los ojos para no ver lo realmente importante porque estamos “enamoradas”, es un “buen partido”, o peor aún “porque está muy guapo”.


Pero lo bonito no se come, el dinero no compra la felicidad y el enamoramiento científicamente dura entre 2 y 3 años, así que ninguna de estas razones son lo suficientemente válidas para estar con alguien que no conviene y que muchas con el tiempo pueden llegar a sentir que tomaron la decisión equivocada.


Ojo, príncipes azules perfectos, no existen, y así como nosotras podemos tener nuestra lista de cosas importantes para buscar en una pareja, ellos también tienen una lista igual de larga.




Pero créanme, que aunque a veces puede parecer imposible encontrar pareja, cuando la persona adecuada llega, todo fluye fácilmente, el tiempo juntos se hace cortito, las despedidas cada vez son más difíciles y poco a poco sin presionar nada, la relación va evolucionando, cambiando y caminando hacia adelante.


Sin embargo, peleas y discusiones siempre van haber, pero es parte de ir acomodando la vida de ambos en un mismo rumbo y con el mismo objetivo de hacerse feliz uno al otro.


Como consejo final te digo que no cerrés los ojos a lo importante, no te hagás la tonta, ni tampoco idelicés a tu pareja, ni tu relación.


Enfocate en lo bueno que ambos tienen, analizá cómo superan o arreglan sus diferencias, revisá cómo reaccionan ambos a diferentes situaciones y no te mientas a vos misma.


Fijate en lo que decís de él cuando querés presumirlo ante otras personas, lo digo porque he conocido mujeres que cuando empiezan a salir con alguien, lo primero que dicen es la marca del carro, el puesto de trabajo y alguna otra característica económica, o material. Y por ahí ya estás empezando mal.


Y como un filtro muy importante, escuchá la opinión de tus padres o amigos(as) cercanos, ya que ellos siempre van a querer lo mejor para vos y al no estar cegados por el enamoramiento, ven las cosas con una perspectiva más objetiva y real.


Enamorarse y ser correspondida es de las cosas más bonitas que hay en este mundo, sentir que existe una persona que te ama a pesar de todos tus defectos, chichas* y forma de ser, es increíble y un regalo que nos da la vida para disfrutar. Sin embargo hay mujeres que deciden enamorarse del más pinta* del barrio, del que consume drogas, del más borracho o hasta del más pica flor*, y aunque ellos sean “buenos” hombres, es más probable que ese tipo de hombre te complique la existencia y convierta el amor bonito en el gran error de tu vida.



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Gracias por leerme y nos hablamos pronto.


Chaoooo







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Créditos: fotos Freepick.com



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Significado de palabras en Costa Rica


- chichas: verbo que denota furia o incomodidad.

- pinta: persona de mal aspecto, ladrón, maleante

- pica flor: mujeriego

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