¡Dele campo a la SEÑORA! ¿Y la señora soy yo?

Si en lugar de leer querés escuchar, dale click aquí https://bit.ly/2vhd2z5 pero no te perdás el video aquí publicado.


Hace poco fui a La Sabana a andar en bicicleta con mi esposo, en shorts, camiseta, cero maquillaje, súper relajada y cuando me dieron ganas de ir al baño, fui sola a buscar esos baños públicos que hay por ahí, y resulta que cuando me iba a lavar las manos una muchacha que se veía como yo, le dijo a las 2 niñas con las que andaba: - Dele campo a la señora -


Suave un toque, ¡la señora era yo!


¿Cómo? Pero si yo no me veo señora, no me siento señora y creo que me visto cero señora, especialmente ese día.


Entonces, ¿qué vio ella en mí para decir eso? Realmente aún me lo pregunto.


En el momento yo le dije, -- hey no me diga señora, si soy una muchacha igual que usted -- y ella respondió que era por respeto, pero aún así desde ahí mi corazoncito quedó herido.


A raíz de eso me puse a pensar porque es tan complicado asimilar que nos digan “señora” o porque lo sentimos como una ofensa directa al corazón.


Yo soy feliz de decir que tengo 33 años, nunca me ha molestado decir mi edad, más bien siempre era de las más jóvenes de los grupos de amigos, claro eso ya ha cambiado, sin embargo que alguien en un ambiente casual me diga señora, es como recibir una puñalada o un balde de agua fría.


Por lo que me puse a investigar y encontré que la palabra señora tiene una connotación negativa respecto a la edad y ahora todas queremos seguir siendo y viéndonos jóvenes y para eso nos cuidamos con cremas hidratantes desde los 20 años, compramos maquillaje de calidad con protector solar, usamos bloqueador todos los días, tomamos como 2 litros de agua diarios, algunas se tiñen el pelo solamente por gusto y no para tapar canas; la moda nos ayuda a vernos casuales, modernas y elegantes sin vernos aseñoradas y viejitas.


Ahora somos mujeres profesionales e independientes que decidimos a que edad casarnos y a que edad comenzar a tener hijos.


¿Será porque somos mujeres de una generación que se siente diferente, que aceptar que nos digan SEÑORA es tan complicado?

Ok, debo decir que desde que tengo 20 me dicen señora, pero en una situación de trabajo donde decir muchacha o señorita mas bien suena raro, nunca me ha molestado que me digan así, lo siento más por un tema de respeto y prefiero señora a Doña Karla… porque eso es simplemente peor.


Y es que cuando alguien dice señora yo imagino a una señora viejita, con el pelo canoso, con chorrocientos hijos, cero fashion y con una bolsita para hacer las compras.


Muy diferente a cuando alguien dice que conoció a una señora elegante o una señora copetona o ver a una señora como Jennifer Lopez, obvio que quiero ser una señora así, pero no, la señora a la que se refería la muchacha en el baño de La Sabana, no era porque se le parecía a JLo.


También estuve leyendo que hace muchos años cuando las mujeres se casaban a los 15, automáticamente se convertían en señoras, en mujeres de su casa y tenían autoridad sobre esclavos o sirvientes, y mas bien era todo un honor ser “la señora”, o un poquito mas reciente también influía el tema del estado civil o si había o no perdido la virginidad, lo que siempre me ha parecido súper tonto y hasta un poco denigrante, porque, a quién le importa si soy o no soy virgen, y por qué tengo que decir si soy señorita o no, solo con presentarme a una persona extraña.


Tal vez es que no existe, al menos en el español una palabra que defina una mujer que se ve y se siente joven, no importa si ya es mamá o no, o si está casada o no, simplemente es una mujer empoderada de su propia vida que se cuida físicamente, emocionalmente y que no quiere que la llamen “vieja” por que simplemente no se siente así.


Pero creo que más allá de lo que las personas piensen, lo realmente valioso es lo que nosotras pensemos de nosotras mismas, porque fijo nos van a seguir llamando señoras sin importar la edad, el estado civil, si somos madres o no, o si nos vemos increíblemente guapísimas y jóvenes.


Más que señoras, seamos mujeres y cuando llegue el momento en el que realmente nos sintamos señoras y nos veamos al espejo, estemos contentas con lo que vemos y con lo que hemos hecho con los años de vida que hemos tenido.

Yo por mi parte, que ya me casé, a veces pienso que son los anillos los que me delatan para que me digan señora o porque cuando sonrío ya se marcan un poquito más las líneas de expresión de los ojos, porque jamás las arrugas, aún así entre Señora y Doña, me quedo mil veces con el señora, que en todo caso parece ser mi título oficial aunque yo me siga sintiendo como una muchacha pero con la experiencia y la madurez de una mujer.


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Gracias por escucharme o leerme y nos hablamos pronto.


Chaoooo


Ahh y aquí te dejo un anuncio que me encontré y me encantó




Música del podcast: https://www.bensound.com/

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